España avanza sin reblar
España venció el pasado sábado a Turquía por 1-0 en el partido disputado en el Santiago Bernabeu. Si bien no se trató del partido más brillante de la historia, ni siquiera de la corta trayectoria de Vicente del Bosque en la
selección, sí que fue un partido muy práctico, disputado y en el que los tres puntos saben a verdadera gloria.
El partido comenzó con la Selección muy falta de ritmo, moviendo el balón sin apenas velocidad y con una Turquía que pegaba verdaderos zarpazos al contraataque. La velocidad arriba de Nihat puso en serios problemas a Iker Casillas, que tuvo que realizar dos importantes paradas en los 10 primeros minutos de partido, impidiendo que los otomanos de adelantaran en el marcador.
Muestra de lo duro que fue el partido la encontramos con las escasísimas ocasiones de las que dispuso la Roja. Apenas un gol anulado en la primera parte tras una buena jugada personal de David Villa que Xavi define en posición incorrecta y el peligro llevado en las jugadas a balón parado.
Precisamente en una jugada a balón parado llegó el único gol del encuentro, bien adentrada la segunda parte. Un centro desde la banda que remata Sergio Ramos de forma defectuosa cayéndole el balón de forma fortuita al catalán Gerard Pique que se estrena como goleador en la selección en el momento más oportuno.
El partido acabó sin más sobresaltos. España venció un partido fundamental y sigue líder, seis puntos por encima de Bosnia que es segunda y siete por encima de los turcos. El próximo partido en Turquía, España debería puntuar para seguir tranquila, pero tras esta victoria, una derrota sería mucho menos derrota.
